Para recibir las emisiones de un satélite hay que tener en cuenta la determinación del azimut, elevación y plano de polarización de la antena parabólica.

Azimut.El valor del Azimut indicará el punto exacto en el que debemos fijar la antena parabólica en el plano horizontal. Este ángulo se mide desde el norte geográfico en sentido de las agujas del reloj. Hay que tener en cuenta que el polo norte geográfico, utilizado como referencia en todos los mapas, es consecuencia de la división imaginaria del globo terráqueo en diferentes gajos (husos) a través de los meridianos. El punto de intersección de todos ellos da lugar a los polos Norte y Sur, por los que pasa el eje de giro de la Tierra. El polo norte magnético es el punto de la superficie terrestre que atrae el extremo rojo de la aguja de la brújula. Este punto no tiene una ubicación física fija En el caso de España, este ángulo es de unos 5 a 6º hacia la derecha en la Península, en Baleares y Canarias es de 1,5º aproximadamente.

Elevación El ángulo de elevación nos indicará la inclinación que le debemos dar a la antena parabólica con respecto al plano vertical para orientarla hacia el satélites. Ajuste del plano de polarización El ángulo del plano de polarización se ajusta girando el conversor (LNB), respecto a la vertical en el sentido de las agujas del reloj. Este ángulo, igualmente, vendrá determinado por la ubicación geográfica de la antena parabólica.



Orienta tu parabólica según la población




Orienta tu parabólica con Google Maps

Gracias a esta aplicación podremos seleccionar nuestro lugar de residencia y el satélite objetivo para instalar y orientar la parabólica.

Tan fácil como arrastrar con el ratón la parabólica sobre el punto deseado en el mapa (ayudándonos con el zoom para alejar y acerca la vista), así como desplegar la lista de satélites, obtendremos los datos necesarios para orientar la antena.

Es importante tomar como referencia objetos familiares a nuestro entorno de instalación. Utilizando la función Zoom podremos tener en cuenta que la antena debe apuntar hacia determinado edificio, árbol o esquina. Luego ya es cuestión de ir probando el grado de inclinación de la parabólica hasta que demos con la señal del satélite, ahorrándonos mucho tiempo y auténticos quebraderos de cabeza.